Tampoco importa el destino, el clima, la época del año. Es sabido que los imprevistos ocurren cuando menos se los espera –por algo son imprevistos!- y te pueden pasar a vos o a la/s persona/s que te acompaña/n. Por ese motivo deberás embarcar rumbo a tu destino llevando un botiquín de primeros auxilios bien equipado.
¿Imaginate comer un plato exótico que te cae mal? ¿Quedarte dormido con el aire acondicionado a full y despertarte con un gran resfrío? ¿Resbalarte y hacerte un raspón en la rodilla? ¿Abrir un sobre y cortarte con el papel? Tantas cosas pueden ocurrir…
Por eso se hace fundamental tener los elementos para tratar esas situaciones.
¿Cuáles son esos elementos que deberás llevar en el botiquín?
Un frasco pequeño con alcohol, otro con agua oxigenada, curitas, algodón, gasas, adhesivos antialérgicos, vendas elásticas, toallas higiénicas, carbón, aspirina, antiinflamatorio, remedio para náuseas y vómitos, para gases, para dolores estomacales, pinza de depilar, termómetro.
Y si tenés alguna enfermedad crónica, como hipertensión arterial, asma, rinitis, por citar algunos ejemplos, no te olvides de llevar también los medicamentos que tomás diariamente!
Por último, pero igualmente importante, viajá llevando una Seguro de Viaje, porque de ese modo tu permanencia en el exterior estará protegida hasta tu regreso!